Cuetzalan: Misticismo, tradicion y naturaleza

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Jul 22, 2012 13:40 travel mexico
Cuetzalan: Mysticism, tradition and nature
Note: On this text, non-translatable or local-used words are shown in italics and their definitions are atg the end of this text.

Cobbled streets , tail roofs, white long skirts, Huaraches ( a type of Mexican sandal), magic, sombreros, guajolotes, embroidered blouses, Indigenous people, caves, voladores de Papantla (Dance of the flyers), stories, dances, markets, yolixpa, tlayoyos, and legends… That’s how this beautiful town received us.
Certainly, Cuetzalan is a very particular and authentic place. Its location in the North Mountain Range in Puebla gives it a humid tropical weather with great, variated, green vegetation. We were coming from Papantla, Veracruz. The bus had left us in Tecuantepec and there we took a combi to Cuetzalan. If you come from Puebla city or from Mexico city, there are direct buses to Cuetzalan. As we were walking across downtown to get to our hotel we had our first contact with the population, Indigenous Nahuas women showing us their regional customs. Some of them were barefoot, another with modern footwear and the youngest with more contemporary clothes, but all of them in a calmly way, so calm that it invides you when you’re peaceful. Some people may call it shyness.

We stayed at the ‘Taselotzin’ hotel, a inn directed by a Indigenous nahuas women cooperative (see information below). Little by little we were beginning to come into a mystic world, which none of us ever expected.
Calles empedradas, techos de teja, faldas blancas, huaraches, magia, sombreros, guajolotes, blusas bordadas, indígenas nahuas, cuevas, voladores de Papantla, historias, bailes, mercados, yolixpa, tlayoyos, indígenas totonacas (que vienen de los municipios cercanos) yleyendas… así nos recibió el hermoso pueblito.

Ciertamente Cuetzalan es un lugar muy particular y auténtico. Su ubicación en la sierra norte de Puebla le otorga un clima tropicalmedo de gran vegetación, verde y abundante.
Veníamos de Papantla, Veracruz. El camión nos dejó en Tecuantepec y de ahí tomamos una combi a Cuetzalan. Si vienes de Puebla o el DF hay camiones directos a Cuetzalan. Caminamos por el centro para llegar a nuestro hotel, fue nuestro primer acercamiento con la comunidad. Mujeres indígenas nahuas nos desfilaban sus trajes típicos. Algunas descalzas, otras con zapatos modernos y las más jóvenes con ropa más actual, pero todas con una calma encima, de esa que suele invadirte cuando estás en paz. Otros le llamarían timidez.

Nos hospedamos en el hotel Taselotzin, una pequeña posada dirigida por una cooperativa de mujeres indígenas nahuas (ver más información abajo). Poco a poco, nos empezábamos a adentrar en un mundo místico, que ninguno de los dos esperábamos.