La final de la liga mexicana

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Dec 13th 2011 00:34 fútbol
La final de la Apertura mexicana fue muy loca. Como las otras etapas de la Liguilla, la final es dos partidos. Tigres había ganado el partido de ida en la casa de Santos uno a cero. El partido de vuelta fue en el Estadio Universitario, la casa de Tigres, y el estadio estaba lleno de miles de fanáticos seguros que Tigres va a ganar.
Ellos estaban aún más seguros en el minuto once, cuando el árbitro Marco Rodríguez expulsó el arquero y capitán de Santos, Oswaldo Sánchez, y declaró un penal también. Sánchez había barrido el volante brasileño de Tigres, Danilinho, en el área. El barrido fue temerario (Sánchez había cerrado su ojos y no tuve ninguna idea de lo que estaba haciendo) y le hizo una plancha. Había un montón de discusiones, pero finalmente, en el minuto dieciséis, el arquero suplente fue en su línea y el capitán de Tigres, el argentino Lucas Lobos, estaba de pie sobre la pelota en el punto penal.
Lobos tiró la pelota y . . . ¡Becerra la atajó!
Las cosas fueron de mal a peor para Tigres en el minuto veintinueve, cuando los diez hombres de Santos marcaron un gol y empataron el marcador global. Minutos antes de la terminación del premier tiempo, Lobos marcó con una chilena muy bella. Pero el árbitro loco decidió que la chilena fue un jugada peligroso (Lobos había tirado un jugador de Santos en la cabeza después de él tiró la pelota) y Marco Rodríguez revocado el gol. A medio tiempo, la marcador global fue aún uno a uno.
Pero en el minuto cincuenta y uno Héctor Mancilla marcó con un cabezazo e hizo el marcador global dos a uno en favor de Tigres. Más tarde, Danilinho marcó también; tres a uno en el global en favor de Tigres.
Y luego Marco Rodríquz expulsó dos jugadores más, Felipe Baloy de Santos por una barrida muy temeraria y peligrosa sobre Lucas Lobos, y a Israel Jiménez de Tigres por empezando una pelea. Los últimos veinte minutos fueron jugada con solamente diecinueve jugadores, diez contra nueve.
En el minuto ochenta y siete, el joven delantero Alan Pulido hizo el marcador global cuatro a uno en favor de Tigres. No había más goles; no había más tarjetas rojas. El marcador final fue tres a uno en la noche, cuatro a uno en el global.
Tigres es campeón por la primera vez en veintinueve años, la tercera vez en su historia, y Tigres ganó en casa rodeado de su fanáticos, quienes había estado seguros que Tigres va a ganar—y tenía razón.