La llave
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Cuando al fin llevó la llave, Barba Azul, después de haberla examinado con cuidado, le preguntó
- ¿Por qué hay sangre en esta llave? –
- No lo sé -, le contestó la pobre mujer, medio muerta de terror.
- ¿Tú no lo sabes?, continuó. Pues yo lo sé. Estuves en el cuarto pequeño, aunque te lo he prohibido. Mañana iras a tener compañía a las damas a quienes viste adentro allí.
- ¿Por qué hay sangre en esta llave? –
- No lo sé -, le contestó la pobre mujer, medio muerta de terror.
- ¿Tú no lo sabes?, continuó. Pues yo lo sé. Estuves en el cuarto pequeño, aunque te lo he prohibido. Mañana iras a tener compañía a las damas a quienes viste adentro allí.
Estuviste en el cuarto pequeño, aunque te lo he prohibido.
Mañana irás a tener compañía con las damas que viste allí adentro.